un cosmos amorfo donde hay humor y hay saña
cuando un monarca legítimo abusa de su autoridad
El lector habituado a leer los comentarios bíblicos del Crisóstomo observará en estas homilías las mismas excelentes cualidades que distinguen sus otras obras exegéticas
a lo que hay que añadir una exuberante vegetación compuesta por palmeras
y desde aquellas fechas no pisa las librerías un libro suyo
El Gran Proteston EnriqueValdivieso BuróN un cosmos amorfo donde hayGRRR! El gran Protestn no est de humor! Un lunes de buena maana, el gran Protestn aparca su furgoneta delante de una casa coqueta. Trae consigo un paquetito, un paquetito con un lazo bonito. El gran Protestn toca al timbre, aunque no lo suficientemente fuerte: nadie lo oye, es evidente. Pasan los minutos y, entonces, empieza a llover a cntaros. Qu peligro! La paciencia no es, precisamente, una de las virtudes de nuestro amigo Protestn y, si se enfada,